Ayer estuvo lloviendo practicamente todo el día.
El clima estaba ideal para nuestro escape que no se llevó a cabo. Pero yo tenía muchas ganas de verlo asi que al l medio día fuí a comer con él a su oficina y estabamos ahi solitos con al menos 45 minutos de tiempo antes de que llegaran los demás.
PERO… un amigo fue buscarlo, NO lo esperaba, ahora si que cayó de sorpresa, y yo también lo conosco y no debía de verme ahi. Asi que salió a recibirlo a la calle, aún con la lluviecita y a hacerle al loco para que no pasaran a su oficina donde yo me quedé esperando.
Los primeros minutos fueron soportables, pero de pronto comencé a ver el reloj y los minutos se volvieron eternos y me comenzó a entrar la desesperación de que tenía que regresar a al oficina y él no entraba y si yo salía me iban a ver….
No quería llamarle al cel para no hacerle presión, pero ya me estaba entrando la desesperación asi que le mandé un mensaje “ya me tengo que ir”
Unos minutos después entra a la oficina, con la camisa mojada de los hombros y la espalda, pobrecito si además se estaba enfermando y luego todavía se moja en la lluvia.
Llegó y me abrazo pensando que yo estaba enojada, no la verdad no enojada, solo había perdido un poco la paciencia en tanta espera.
Comenzamos a besarnos, abrazados. Basta con que me bese un poco para que comience a sentir ese calorcito interior que te dice que quieres más.
Este detalle, bueno puede parecer de más, jeje, pero para mi es importante porque tiene sus efectos… El día anterior me fuí a depilar, bikini brasileño le dicen, o sea que te quedas sin nada de nada, totalmente suave.
Me encanta como se siente la piel cuando la depilación está asi de reciente, hasta el roce de la ropa puede convertirse en una caricia.
El está recargado en la pared y nos besamos mientras me abraza, ambos con el pantalón abajo pero no completamente, digamos que a la cadera.
Su pene entre mis piernas y yo mojada con la emoción del momento. Cierro mis piernas atrapando su pene y nos movemos… no hay penetración pero siento el roce de su cuerpo tibio entre mis piernas. Mi piel esta muy suave y húmeda, su pene se desliza con facilidad entre mis piernas… wow! Delicias del sexo adolescente…
Pero, en eso estamos cuando llegan por él… MMMM!
Me voy y en el camino siento mis piernas temblorosas, me dejó con las ganas del mundo.
No, de plano esto no puede ser, nos quedamos con ganas constantemente, asi que por favor, por favor HOY SI!!!
Cuando salgo de trabajar voy a su ofi, y sus socio y su empleado ahi, YA SE PUEDEN IR!!!!! pero no se van. Qué les pasa? ya pasan de las 7, por favor se pueden ir?? Bueno quisiera decirles eso pero hay que fingir demencia.
Finalmente nos quedamos solos, y sin dudarlo me desnudo frente a él quedando solo en mi ropa interior,
Quiero sexo oral, mi dolor por la deplilación merece un premio, me siento y él en cuclillas entre mis piernas pasa su lengua por mi clitoris una y otra vez haciendome temblar de placer. Me gusta verlo mientras lo hace.
Es su turno, le hago un poco de sexo oral, me encanta hacerlo, ver y escuchar como le gusta que se lo haga.
Me hacía falta sentirlo en mi, de hecho muchas veces que nos quedamos solos jugamos un poco y algunas veces hay penetración, pero a mi me gusta mucho más cuando sé que tendremos el tiempo a solas suficiente para podamos llegar al final los dos.
Sentada sobre él me muevo suavente mientras nos besamos, comienzo a tocarme un poco, acaricio mi clitoris mientras me muevo sobre él, sus manos en mis pompis, su pecho desnudo, me encanta la calidez de su piel. Su boca en mis pezones lamiendo, succionando, mordiendo con suavidad.
Me gusta la expresión de su cara mientras lo hacemos, placer, ternura, pasión, deseo, toda una combinación… siento mi orgasmo llegar, se que debo ser calladita, sus besos ayudan para mantenerme bajo control.
Con sus manos en mis caderas comienza a moverse más rápido, y yo sigo el ritmo que me marca, siento como se mueve en mi, penetrando más profundo… Y me doy cuenta cuando termina y me encanta poder darle placer de esa manera.
Wow! sigue siendo delicioso coger contigo.
Lo único que no me gusta de esto es la prisa que siempre nos gana al final, nos vestimos corriendo nos vamos corriendo. En un mintuo estás haciendo el amor, en otro estamos platicando de la inmortalidad de las cucarachas como si nada hubiera pasado.
Al terminar a mi por lo general me da sueño, a él se le carga la pila y me apura para que me ponga en acción también.
Mi lado romántico clama por aquellas veces en que al terminar puedes quedarte un minuto en sus brazos, escuchar los latidos de su corazón, y darte un beso dulce y tierno.
Un día de estos que podamos llevar a cabo “el escape” lo podremos hacer, sin duda un día de estos lo prodremos hacer.
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