Cuantas oportunidades nos da la vida? Qué pasa cuando lo hechas a perder todo? Cómo te liberas del sentimiento de derrota? Qué haces cuando te señalan cosas que no quieres ver pero que tienen mucho de verdad.
Una tristeza infinita llena todos los rincones de mi cuerpo y me siento cansada y sin fuerzas. Me duele la cabeza de tanto pensar, millones de preguntas pasan por mi mente una y otra y otra vez. Porque?? Porque??
Estoy en el trabajo y trato de parecer normal. Pero siento una opresión constante en el pecho.
Muchas veces en el día los ojos se me llenan de lágrimas y hago un gran esfuerzo por contener el llanto. Me pongo a trabajar, trato de estar activa de no pensar.
Mi matrimonio. Ha sido un ir y venir de ofensas entre nosotros, constantes ofensas, constantes reclamos. Y duelen, hieren profundamente. Y veo como hace su vida y como se va conviertiendo en un completo desconocido para mi. Y de pronto siento que no encuentro el rumbo.
Problemas y discusiones es lo único que hay entre nosotros. Y cuando crees que ya no puede pasar nada más, entonces el corazón se vuelve a quebrar en mil pedazos, como el estallido de una bomba, dejando solo tristeza y desolación. Porque me haces esto????? Que clase de revancha es esta?
Ayer por la tarde las lágrimas me vencieron, y trabajando en la oficina me sentí rídicula al llorar y que me vieran y que me pregunten si estoy enferma.
Me digo mil veces que llorar no soluciona nada. Quiero hacer algo que me distraiga pero no quiero estar sola.
Mi novio. Lo llamo al celular, dudando de hacerlo. Tuvimos también un problema el Miércoles. No fue una discución entre nosotros, pero de nuevo hay chismes sobre nosotros y por causa de esos chismes tuvo problemas en casa.
Cuando pasas esas cosas me cuesta trabajo regresar a la normalidad de nuevo porque las culpas las dudas, el sentido de lo que es correcto y lo que no se hacen presentes… Imagino que a él le pasa lo mismo.
Pero quiero pensar que antes que todo somos amigos. Quiero sentirme escuchada y apoyada y querida. Cuantas veces ha estado el deprimido por cuestiones de su trabajo y lo he escuchado? Cuantas veces no he tenido palabras sabias que decir ante los problemas por los que atraviesa pero al menos he estado ahi…
Asi pues llamo y contesta y escucho su risa, hablaba con alguién y se escucha contento. No puedo decir lo que pasa realmente por mi cabeza. No me atrevo a pedirle nada. El está bien; ¿tengo derecho a tocarlo con mi tristeza? No, es como si fuera una enfermedad contagiosa y debes estar aislado de todo y de todos.
Más tarde chateamos y entonces le digo que estoy mal.
Es mi culpa, es mi culpa el no atreverme a pedir en primera instancia, es mi culpa el tener miedo de que no puedas estar ahi si te necesito. Asi que cada uno toma su rumbo hoy….
Entre sus consejos esta GRITAR, hacer algo para romper la cadena que me tiene asi, atrapada en la tristeza.
Asi que salgo de la oficina y lo primero que hago es gritar y siento como se acelera mi corazón… Estoy en la camioneta y voy a ir a buscar a un amigo con quién quede para un café. Comienzo a avanzar y rios de lágrimas comienzan a brotar sin control. Y trato de respirar y calmarme. Estoy en medio del tráfico y siento que todo el mundo me ve y las lágrimas no se detienen y asi sin más de pronto grito con todas mis fuerzas y me sorprende escucharme gritar con tantas fuerzas y mi garganta se lastima… Me falta el aire trato de respirar y el pecho me duele y me gana el panico y le llamo de nuevo al celular. No quiero estar sola, estoy asustada porque me estoy sintiendo muy mal y no puedo respirar. Doy vuelta en la primera calle que puedo y me detengo. Me dice que trate de calmarme que me detenga que donde estoy…. No sé donde estoy. No tengo control sobre mi cuerpo que tiembla sin control. Siento las lágrimas tibias correr por mis mejillas y mi cuello. Intento con todas mis fuerzas tomar aire, me falta el aire “Señor, tu me diste la vida, tu me la puedes quitar, y tu sabes que ya no quiero estar aqui…” y repito una y otra vez. No sé cuanto tiempo pasó, no se cuanto lloré. Estoy cansada y también estoy viva.
Me limpio la cara la mejor que puedo. Tengo que ir por mi hija, su platica, su risa es la mejor medicina. En el camino a casa me cuenta sobre su clase de danza y luego cantamos juntas.
Cuando llegó a mi casa estoy exhausta. Tengo las piernas increiblemente adoloridas y lo único que quiero es dormir…
Cuántas oportunidades nos da la vida??????